Cuando un ser querido está en quimioterapia, una de las primeras preguntas en casa es qué darle de comer: qué le caerá bien, qué le ayudará a estar fuerte y qué conviene evitar. Es una preocupación muy común, y aquí te compartimos una guía sencilla para el día a día.
Antes de empezar, algo importante: cada paciente es distinto. Estas son recomendaciones generales; las indicaciones específicas siempre deben venir de tu equipo médico, que conoce tu tratamiento y tu estado de salud.
¿Por qué cambia el apetito durante la quimioterapia?
Algunos medicamentos de quimioterapia pueden causar, en ciertos pacientes, náuseas, cambios en el sabor de los alimentos, boca seca o simplemente menos hambre. No a todos les pasa, y cuando pasa, suele ser temporal y por temporadas dentro de cada ciclo. La meta durante el tratamiento no es comer "perfecto", sino mantener fuerzas, peso y buena hidratación con lo que el cuerpo vaya tolerando.
¿Qué alimentos suelen caer bien?
En los días difíciles, los alimentos suaves y sencillos suelen ser los mejores aliados:
- Cereales y féculas: arroz, pasta, tortilla, pan tostado, galletas saladas, papa cocida, avena.
- Proteínas suaves: pollo deshebrado, huevo, frijoles bien cocidos, atole con leche, yogur, queso fresco pasteurizado.
- Frutas y verduras cocidas o suaves: plátano, manzana cocida o en puré, calabacita, zanahoria cocida.
- Caldos y sopas: caldo de pollo, consomé, cremas de verdura; nutren e hidratan al mismo tiempo.
Algunos consejos que ayudan mucho:
- Comidas pequeñas y frecuentes (5 o 6 al día) en lugar de tres comidas grandes.
- Alimentos fríos o a temperatura ambiente, que despiden menos olor que los calientes y suelen tolerarse mejor cuando hay náuseas.
- Aprovechar los días buenos para comer un poco más y variado.
- Tener a la mano colaciones listas: galletas, fruta, yogur, para cuando aparezca el apetito.
¿Qué hacer cuando hay náuseas?
Primero, lo más importante: si tu oncólogo te recetó medicamento contra las náuseas, tómalo exactamente como te lo indicó, incluso antes de sentirlas, porque es mucho más fácil prevenirlas que quitarlas. Además de eso:
- Come despacio y en un lugar ventilado, lejos de olores fuertes de cocina.
- Prefiere alimentos secos y sencillos al despertar, como galletas saladas o pan tostado.
- Evita alimentos muy grasosos, muy condimentados o muy dulces en los días sensibles.
- Permanece sentado o semirrecostado al menos una hora después de comer.
- El jengibre (en té o en bebidas) puede ayudar a algunas personas; coméntalo primero con tu médico.
- Evita comer justo antes de tu sesión; muchas personas toleran mejor algo ligero un par de horas antes.
Si las náuseas o el vómito no ceden con el medicamento indicado, avisa a tu equipo médico: hay más opciones para controlarlos, y ajustar a tiempo hace gran diferencia.
La hidratación: tan importante como la comida
Durante la quimioterapia, tomar suficientes líquidos ayuda al cuerpo a eliminar los medicamentos y a sentirse menos cansado. Procura beber a lo largo de todo el día, a tragos pequeños: agua natural, sueros orales, aguas de fruta poco endulzadas, caldos, gelatina. Si hay vómito o diarrea, la hidratación se vuelve todavía más importante; pregunta a tu equipo cuánto líquido debes tomar y cuándo llamar.
¿Hay alimentos que conviene evitar?
Durante algunas etapas del tratamiento las defensas pueden bajar, y entonces se recomienda extremar la higiene con los alimentos:
- Lava y desinfecta frutas y verduras; en días de defensas bajas, prefiérelas cocidas o con cáscara que se pueda pelar.
- Evita carnes, pescados y huevos crudos o a medio cocer, así como lácteos sin pasteurizar.
- Cuida la limpieza al preparar los alimentos y evita los que llevan mucho tiempo preparados o a temperatura ambiente.
- Consulta con tu médico antes de tomar suplementos, tés medicinales o remedios herbales, porque algunos pueden interferir con el tratamiento.
Cada paciente necesita su propio plan
Los síntomas relacionados con la alimentación —náuseas, falta de apetito, pérdida de peso— pueden deberse a muchas causas distintas, y solo una valoración médica puede determinar qué los está provocando y cómo manejarlos en cada caso. Por eso, más que seguir listas rígidas, lo más valioso es que el paciente y su familia tengan orientación personalizada.
En la Unidad de Oncología Menonita, en Cuauhtémoc, acompañamos a nuestros pacientes también en este aspecto: durante la consulta brindamos orientación nutricional acorde a cada tratamiento, y resolvemos las dudas de la familia sobre la alimentación en casa. Si quieres una valoración para ti o para un ser querido, escríbenos por WhatsApp al 614 120 2911.
Fuentes:
- https://www.cancer.gov/espanol/cancer/sobrellevar/consejos-de-alimentacion.pdf
- https://www.mskcc.org/cancer-care/patient-education/eating-well-during-your-treatment
- https://www.roswellpark.org/es/cancertalk/202210/food-strategies-combat-nausea
Este contenido es informativo y no sustituye una consulta médica.